Pensamiento Político

Recrear para el Crecimiento…se nos va la patria, si no actuamos!

Los argentinos luchamos desde hace 192 años por constituir un país basado en la libertad y los valores morales que le dan vida y en los valores políticos que articularon nuestro régimen de gobierno representativo, republicano y federal. Lejos de agotarse, la vocación de libertad sigue anidando en el espíritu argentino oprimido hoy por los resultados de largos años de incompetencia política, falsa defensa del pueblo y corrupción.Todos, en mayor o menor medida, hemos sido responsables de frenar a la Argentina en su progreso. Se ha alejado de nuestro pueblo la felicidad y esperanza de vivir en creciente prosperidad moral y material, para atender las demandas solidarias y de equidad que nos merecemos.Tenemos claro que si no nos ocupamos hoy, se nos va Argentina, se nos va la Patria.En estos días la ciudadanía vive la ansiosa búsqueda de generar un nuevo mandato, de sentirse partícipes de otra gesta cívica que, consciente del derrumbe que sufrimos y de las gigantescas dificultades a vencer, deberá ser memorable en nuestra historia.Será el mandato por la reimplantación firme e inclaudicable de las libertades básicas del espíritu, del pensamiento y de la acción: se trata de recrear la argentina para consolidar en ella la justicia y el bienestar de los argentinos y de todos aquellos que lleguen a nuestras tierras tal como lo hicieron nuestros abuelos.
¿Porqué hoy hablar de LIBERTAD?Un pueblo donde una altísima proporción de sus habitantes se debate entre la pobreza y la indigencia, es un pueblo crecientemente herido en su libertad de decidir su destino.Un pueblo cuya secuencia gobernante lo ha llevado gradual pero crecientemente a una posición de indefensión económica, es un pueblo al que se le ha hecho perder la libertad de optar frente al mundo entre las innumerables alternativas que ofrece la ciencia, la tecnología y el espíritu creador que supera las fronteras.Un pueblo que ha visto derrumbarse los puentes de confianza que construyen la tradición familiar, el respeto de la ley y la solidaridad, es un pueblo que ha perdido las libertades que gozan aquellos que son creíbles.Un pueblo donde la inseguridad campea desde la criminalidad cotidiana hasta en las políticas públicas, es un pueblo agobiado por la pérdida gradual y concurrente de sus libertades de reunirse, reclamar, transitar, trabajar, comerciar y ahorrar: es un pueblo que ha perdido las libertades que otorgan la paz y la esperanza.Por eso hoy es necesario hablar de LIBERTAD.
¿Porqué hoy hablar de JUSTICIA?
Bajo tales condiciones, la Justicia, base fundamental de la convivencia republicana, ha sido repetidamente manipulada por el interés político circunstancial, degradada en su majestad al punto de ser sospechada por el pueblo. Pero la consecuencia letal de este proceso ha sido la pérdida fundamental de lo que debe ser el sentido de Justicia en el país.Ofende al sentido de Justicia la ausencia total de representatividad de quienes ocupan las bancas del Congreso Nacional.Ofende al sentido de Justicia la insensibilidad frente a la corrupción que revelan tanto los corruptos desde el sector público como los corruptores desde el sector privado.Ofende al sentido de Justicia que el premio a una vida de trabajo sea la miseria de la vejez.Ofende al sentido de Justicia la tergiversación impune de la verdad que distingue a quienes han confundido el noble fin de la política con un vil negocio corporativo.De esa manera se han menoscabado cuando no han ido cayendo una tras otra, instituciones fundamentales de la vida nacional: desde la independencia de los poderes hasta la esencia del concepto federal, desde la idoneidad y la honorabilidad para ejercer la función pública hasta la austeridad y transparencia en el manejo de los bienes públicos, desde la vocación democrática de asegurar igualdad de oportunidades hasta la vigencia insospechada del derecho a trabajar y el derecho de propiedad.Por eso hoy es necesario hablar de JUSTICIA.
¿Porqué hoy hablar de BIENESTAR?Buscar el bienestar supone como condición necesaria recuperar nuestra ambición original y fundacional de Libertad, el sentido profundo de la Justicia.En el contexto de libertades seriamente dañadas y de un desvanecido sentido de Justicia, el Bienestar no tiene otro destino que el colapso, tal como lo vivimos los argentinos en estos años. Pero buscar el Bienestar significa reaccionar frente al peligro y recuperar valores que sustenten tanto el espíritu de los argentinos como su progreso material.La búsqueda de una economía al servicio del hombre ha sido un proyecto ausente en la Argentina contemporánea, pero que hoy se hace imperioso lograr.La ausencia del respeto profundo por el hombre y las familias argentinas como centro conceptual de las políticas y de los actos se encuentra en la raíz de nuestros problemas.La terrible secuencia de interminables ajustes económicos que han terminado en deteriorar la estabilidad emocional y material de tantas familias ha sido terrible e interminable porque se los concibió y ejecutó con indiferencia frente al dolor y las necesidades de todo cambio económico.De ahí la incompetencia, la ignorancia del desamparo, la exclusión consecuente, el cortoplacismo, la corrupción, el privilegio a la prebenda y el ataque a la sana competencia, la preferencia por el oscurantismo resultante de encerrarse en lo propio frente a una apertura lúcida al mundo de las ideas, al progreso técnico y al intercambio comercial.De ahí que algunos, traicionando sus representados, aplaudieron desde el Congreso que el país prefiriera la intolerancia a la negociación digna y condenaran así a un mayor sufrimiento a la sociedad en general y al crecimiento de la pobreza en la Argentina.De ahí los silencios sospechosos de un mal llamado progresismo político y un sindicalismo preñado de dirigentes ricos, que han permitido el mayor robo al salario, el empleo, el ahorro, la inversión y la confianza económica de la historia argentina.Por eso es necesario hablar de BIENESTAR.La derrota definitiva de esta cultura de la ofensa y la mentira que distingue a buena parte de nuestras clases políticas ya no puede hacerse desde sus propias estructuras, por la sencilla razón de que sus dirigentes se han alejado ya sin retorno, de lo que el pueblo reclama.
Por eso proponemos a la ciudadanía RECREAR ARGENTINA, como un movimiento nuevo destinado a reformar de raíz la política y a crear las condiciones para ejercer los poderes electivos de la Constitución sobre la base de:ejercer plenamente la LIBERTAD, en todas sus dimensiones, tal como se concibió nuestra República, reponer el valor institucional de la JUSTICIA y dar nueva vida al sentido de Justicia en los comportamientos ciudadanos, y conducir las energías sociales en búsqueda de un BIENESTAR sin exclusiones, con un objetivo compartido, sanamente ambicioso y abierto al mundo, de intenso progreso económico y renovado desarrollo cultural.Esta tarea está reservada especialmente para quienes desean participar en la vida política argentina desde nuevas y transparentes expectativas de inserción.Ha llegado el momento de salvar la república que han destrozado por el rencor, el temor y la pobreza, por nuestro futuro, el de nuestros hijos y de las generaciones que vendrán.El pueblo busca sentirse orgulloso de ser Argentino, recreando la tolerancia, la solidaridad, la dignidad, la equidad y la seguridad de su patria.El pueblo busca respetarse y ser respetado en el mundo.Las familias argentinas buscan legítimamente su propia felicidad y la de la sociedad en que viven y ese es nuestro mas fiel propósito. Que Dios, que nos vincula a todos, nos ayude a ser un instrumento eficaz en ese camino.Omar Saúl GADEA

Los contenidos pertenecen al blog original, en este sitio solo los publicamos, por lo debe comentar en el mismo. Muchas Gracias.

http://omarsgadea.blogspot.com/2007/09/pensamiento-poltico.html

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